sábado, 1 de marzo de 2014
CRONICA DE CEREMONIA DE PROMOCION- PARTE I (31/01/2014)
Viernes 31 de Enero del 2014, 1:00 am. No, aunque muchos pensarán que no dormía por los nervios del día de la ceremonia de graduación, en realidad me encontraba en las instalaciones de un cliente trabajando. No me quejo, auditoría me gusta y cuando algo te gusta las horas durante el día se pasan de una manera descomunal. A pesar de eso, sentía que el sueño me vencía y el cansancio de la semana se estaba acumulando. Mis encargadas me habían dicho que me podía ir temprano, pero me resistí a hacerlo y continué trabajando.
Alrededor de la 1:30 am me acordé que iba a dar uno de los discursos en la ceremonia y no lo había preparado, reaccioné y hable con mis encargadas y en algunos minutos más el taxi estaba fuera de las instalaciones esperándome para llevarme a casa.
sábado, 1 de febrero de 2014
DISCURSO DE PROMOCIÓN 2013- BODAS DE ORO
domingo, 24 de noviembre de 2013
CRÓNICA DE UNA SEMANA DETERMINANTE
Por: Jefferson Valdivia
Era el domingo 16 de Noviembre y luego de haber compartido un día con algunos compañeros de mi promoción en un centro de esparcimiento de Cieneguilla, negligentemente había olvidado de echarme repelente en las piernas y brazos, por lo que las picaduras no se hicieron esperar. Los mosquitos me dejaron sin sangre y parecían disfrutarlo. Para cuando llegué a mi casa, mi situación era desesperante, tenía picaduras por todos lados y me incomodaba a tal punto que sólo quería dormir y no levantarme hasta que se me haya pasado. No soy muy fanático de dormir por muchas horas, pero aquel domingo sólo quería eso. Mis piernas estaban hinchadas y mis brazos mostraban picaduras por todo lado, por un momento consideré la posibilidad de faltar el día lunes al trabajo, no por cansancio sino porque no podía continuar así. A pesar de ello, me sobrepuse a la incomodidad y fui a trabajar sin esperar lo que sucedería.
domingo, 27 de octubre de 2013
VOLVER AL PASADO (CAPITULO 17)
Aquel día recuerdo que hacía frío, en toda mi vida he sido una persona que disfruta del invierno más que cualquier otra estación del año. La ciudad luce tranquila, las calles calmadas y la gente parece andar por ahí sin el bochorno que en verano no lleva a otra cosa que poner de malhumor a las personas, desde mi óptica.
Mi madre me había dicho que quería salir a comprar, era un sábado y pretendía que la acompañe a ver algunas cosas para la casa. A pesar de que no disfruto mucho de ir de compras, algunas veces había ido con ella haciendo esfuerzos por tratar de no impacientarme. Siempre he sido de los que va a un lado, compra y se va, no entro en detalles. Aquel día me disculpe con ella, excusándome por tener que salir a otro lado. Ella solía respetar mis espacios y cuando tenía algo que hacer, me dejaba hacerlo.
Ese día lo tomaba como un día más, no pretendía que las cosas cambien mucho, iría con Jessica por el centro de Lima y seguramente pasaríamos el tiempo conversando y de ahí cenaríamos como algunas veces lo habíamos hecho.
Me alisté y aunque me sentí mal por dejar que mi madre vaya sola a comprar, ya que mi hermano tenía un ensayo con su banda, ella lo tomó con normalidad y eso por lo menos me quitó un poco más el cargo de conciencia.